Una revista de humor sin muros

Carta a mi celular

Por Reuben Morales

¡No sé cómo llegamos a este punto! ¡Cuando empezamos, me ilusioné más que con Guaidó! Sin embargo, las cosas fueron cambiando poco a poco.Todo comenzó cuando entendí que mi relación no era sólo contigo, sino con tu familia. Por ello permití que se vinieran a vivir con nosotros la tarjeta micro SD, el protector de pantalla, el forro, el “power bank” y el bolsito que compré para pasear con todos ellos. Pero no me importó. Si era el precio que debía pagar para estar contigo, lo haría con mucho gusto. 

Recuerdo cuando comenzó nuestra relación. Todo fluía. Incluso había espacio para nuestros amigos. Sin embargo, lentamente me fueron llegando señales de que las cosas ya no andaban bien.
La primera fue cuando te apareció esa marquita roja. Tu humor cambió notablemente. Claro, ¡a quién no le cambia el ánimo cuando aparece el indicador de que se llenó la memoria! Comenzaste a tener unos celos que, sinceramente, sentía injustificados. Ya no me dejabas enviar correos, no podía instalar nuevas aplicaciones y comencé a alejarme de mis amigos; así como el diario Últimas Noticias se fue alejando de la realidad. Cuando chateaba con ellos, te cargabas más y más y si me enviaban una fotico… ¡la torta! ¡Me impedías verla!
Yo entiendo que necesitas tu espacio. Ahora comprendo que te debo tener en un constante estado de asfixia y hasta debes estar sufriendo de claustrofobia, pero entiende algo: Mi vida no puede girar en torno a ti. Paso toda la semana vaciándote y no me queda tiempo de ordenar la casa (y la cocina y el baño están más asquerosos que una letra del rapero Neutro Shorty).
Desde que comenzamos nuestra relación, me he puesto en un segundo plano sólo por complacerte a ti. ¡Cuántas fotos de sobrinitos recién nacidos no borré porque no tenías espacio en tu vida para ellos! ¡Cuántas conversaciones de Whatsapp eliminé, solo porque te molestaban! ¡Ya basta!
En todo este tiempo, mi autoestima ha bajado al punto de que me siento un acumulador; así como los del canal “A&E”. No tienes espacio para una foto más, un correo más, una conversa más, una aplicación más y nuestra relación ya no es un armonioso diálogo, sino una constante negociación. Me la paso viendo qué aplicación borro, para poder instalar otra y luego borrar ésa para volver a instalar la anterior.
Ahora vivo cancelando reuniones y compromisos solo para vaciarte a ti. Y cuando quería que compartiéramos con amigos en común, siempre era un misterio y debía llevarte a escondidas para que otros no te llevaran. ¡Uno se cansa!
Por eso he llegado al punto de escribirte esta lamentable carta. Porque no eres tú… soy yo. Por eso he tomado una decisión que cambiará nuestras vidas para siempre. Una decisión que, de seguro, será por el bien de ambos: dejemos nuestra relación hasta aquí.
Disculpa que no te lo diga en persona, pero no es fácil para mí por una sencilla razón. A mi corazón ha llegado un nuevo amor y las cosas pintan mucho mejor a su lado. Sí: Me compré un nuevo teléfono. Es más joven, guarda mis secretos y en su corazón tiene mucho espacio para mí.
¡Discúlpame en verdad! Sé que es duro, pero vele el lado bueno. No estaremos separados del todo. Tu recuerdo perdurará conmigo, pues seguirá viviendo con nosotros parte de tu familia: la tarjeta micro SD, el “power bank” y el bolsito que compré para pasear con todos ellos.

“Alerta Aeropuerto”, versión Venezuela

Por Reuben Morales


Así como Luis Parra por la Asamblea, en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía entran y salen miembros de Hezbollah, la ETA, el ELN, las FARC, el Estado Islámico, Al Qaeda, el G2 cubano, los colectivos y algunos funcionarios con oro y diamantes del Arco Minero. ¡Lo soñado por el canal “Nat Geo” para subir el rating de este afamado programa! Sin embargo, todas las alarmas de Maiquetía se encienden es cuando intenta entrar al país un venezolano graduado de la universidad; con dinero bien habido producto de su trabajo en una empresa legalmente constituida (que además paga todos sus impuestos). Es entonces cuando lo aborda la policía:
FUNCIONARIO: Disculpe, suidadano, necesitamos hacerle unas preguntas de rigor porque hay sospechamientos de que uste’ podría estar delinquiendo delincuencialmente, ¿ve?
CIUDADANO: Sí, cómo no. Dígame.
FUNCIONARIO: ¿Deónde viene?
CIUDADANO: De Miami, con escala en Panamá.
FUNCIONARIO: ¡Ay!… ¡Los Mayamis!… Burguesito, pues… ¿Y usted mismo compró el pasaje?
CIUDADANO: ¡Claro!
FUNCIONARIO: ¿No lo compró un testaferro? ¡Ay, eso está raro! Me va a tener que acompañar porque le vamos a aperturar una investigación para tener accesamiento a su equipaje.
El viajero acompaña al policía y lo sientan en una oficina más oscura que los planes del PSUV:
FUNCIONARIO: Su pasaporte está retenido.
CIUDADANO: Un momento, entonces en ese caso voy a tener que llamar a mi abogado.
FUNCIONARIO: ¿Y ese teléfono, pajarito?
CIUDADANO: Es mío.
FUNCIONARIO: ¡Era…! (LE ARREBATA EL TELÉFONO) ¡Ya tengo regalo de cumpleaños!
CIUDADANO: Amigo, por favor, estoy un poco apurado porque tengo un chofer esperándome afuera.
FUNCIONARIO: ¿Apurado?… Apurado estoy yo y aquí me ves trabajando. Mire, le voy a hacer unas preguntas de rutina: ¿Por quién votó en las últimas elecciones?
CIUDADANO: Por la oposición.
FUNCIONARIO: ¿Y tiene Carnet de la Patria?
CIUDADANO: No.
FUNCIONARIO: ¡¡Ay!!… ¡¡Azul celeste!!… ¡Positivo para alcaloide de escuálido! Me abre la maleta, que vamos a revisar las paredes de su equipaje.
El ciudadano la abre y el funcionario comienza a rasgar la lona de la maleta con un exacto.
FUNCIONARIO: Aquí no hay nada. A ver los corotos que trae… (Y MIENTRAS BUSCA EN LA MALETA) ¡Ay, papá!… Un celular nuevo… Nutella… medicinas… una laptop… dólares en efectivo… ¡Te caíste con los kilos, papá!
CIUDADANO: Amigo, por favor, no me quite nada que tengo familia y necesitan esas cosas.
FUNCIONARIO: Bueno, tú sabes que yo te puedo dejar ir, pero eso tiene su precio.
CIUDADANO: ¿De cuánto estamos hablando?
FUNCIONARIO: Lo que trajiste nuevo en la maleta y bórralo.
CIUDADANO: Ni modo, pues. Dale.
Y de esta manera, el ciudadano se salva de pasar una noche en prisión. Pero como dicen en “Alerta Aeropuerto”, las organizaciones internacionales siempre consiguen nuevos métodos para que los narcóticos no sean detectados por los agentes de seguridad. Por ello, si piensa tomar un viaje que aterrice en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, le recomendamos lo siguiente: compre harina de trigo o talco, la mete en bolsitas y la esconde en las paredes de su maleta. De igual forma, viaje vistiendo una camisa roja. Así, cuando llegue a la aduana, desviará la atención de los funcionarios, lo tratarán de camarada y jamás notarán que trae consigo un celular nuevo, Nutella, medicinas, una laptop y dólares en efectivo. Es entonces cuando usted podrá entrar y salir tranquilo. Así como todo un Luis Parra por la Asamblea.

Cómo escapar de un promotor de negocios piramidales

Por Reuben Morales

“¿Quieres ser tu propio jefe y duplicar tus ingresos?” Ésa es la pregunta indicadora de que usted estará a punto de perder una hora de su finita vida. ¡Pero es sólo hasta hoy! Pues todo cambiará cuando lea el importante artículo que le traemos de la afamada casa de estudios UDLV (Universidad De La Vida).
Si quiere aprender a escapar elegantemente de un promotor de negocios piramidales, siga los siguientes consejos. Sin embargo, es importante clasificarlos según el momento cuando usted detecte que está punto de caer en esta versión moderna del mito de El Dorado.
CUANDO EL PROMOTOR LO LLAMA PARA AGENDAR LA CITA:
¿Cómo detectar que lo está llamando precisamente para esto?
1er. Indicio: Por lo general, suele ser un amigo que tiene aaaaaños sin llamarlo y, de repente, aparece con una actitud muy melosa y derrochando una sospechosa simpatía.
2do. Indicio: En dicha llamada, este “amigo” comienza a subirle la autoestima, echándole flores sobre algunas aptitudes que toda la vida ha notado en usted. “Es que tú siempre has tenido un carisma natural”. Y estemos claros: Nadie le sube la autoestima sin querer bajarle su saldo bancario.
3er. Indicio: Le cuenta que le está yendo BUENÍSIMO con un nuevo negocio. Tan bien, que a usted no le llama la secretaria que él supuestamente ya podría contratar con el dineral que gana.
4to. Indicio: En la llamada nunca le dice de qué va el negocio. Quiere evitarse un rechazo temprano.
5to. Indicio: Propone invitarle un café, pero en un sitio regularzón que no corresponde con su aparente prosperidad.
Si logra identificar algunos de estos indicios, aún puede escapar fácilmente. Recuerde: no lo tiene al frente. Puede inventarse algún compromiso, como que su gato tiene sesión de reiki. Ahora, si no pescó ninguna de estas señales y aceptó reunirse, le tenemos una buena noticia: Todavía hay salvación.
CUANDO YA ESTÁ EN EL DUDOSO CAFÉ CON EL PROMOTOR PIRAMIDAL:
Cuando vea al “amigo”, haga lo que me aconsejó el comediante y contador, Gordy Palmero: “El escaneo financiero con ojo de auditor». Simplemente vea si la pinta de su “amigo” coincide con su “prosperidad financiera”. No le pase como a mí, que una vez caí en una de estas reuniones y quien me vendía el camino al éxito, llevaba un reloj que no tenía pila. Por ello, apenas escuche “¿Quiere lograr la libertad financiera y ser dueño de su tiempo?”, actúe de inmediato.
PLAN A: Finja prosperidad. Dígale a su “amigo” que casualmente, camino a la cita, le llamaron para ofrecerle ese trabajo con el que llevaba años soñando.
PLAN B: Muéstrese muy emocionado y exclame: “¡No puede ser! ¿Tú estás en esto? ¡Yo también! ¡Me metí hace un mes! De hecho, estaba por llamarte a ver si te interesaba”.
PLAN C: Acepte la propuesta en los primeros cinco segundos de la reunión. Aquí le dejamos un modelo de guión para que finja: “¿¿Qué??… ¡No, no puede ser!… ¿Tú trabajas ahí?… ¿¿Quéééééééé??… ¡¡Llevaba meses queriendo meterme en esto, pero no sabía cómo!!… ¡¡No se hable más!!… ¡Dejemos esto hasta aquí y agendemos de una vez la próxima cita para formalizar todo!”. Entonces despídase y, cuando ya no lo estén viendo, agarre el celular y bloquee para siempre el número de su “amigo”.
Memorice al pie de la letra cada uno de estos consejos de la UDLV. Si los cumple, le garantizamos algo: Más nunca escuchará “¿Quieres ser tu propio jefe y duplicar tus ingresos?”.
(Claro, a menos que le comparta este artículo a un promotor de negocios piramidales).

I love communism!

Por Reuben Morales

¡Comunismo querido! No sé cómo agradecerte tantos beneficios que le das a mi Venezuela querida y que próximamente le darás a tantos países que desean conocerte.
Comunismo querido… no sé cómo agradecerte los constante racionamientos de agua potable. Son una genial forma de ceder el agua que usamos a países africanos que la necesitan mucho más que nosotros. Además, me hiciste entender lo mucho que reseca la piel el bañarse en exceso. Gracias a ti ya no gasto la poca agua que tengo en casa para bebérmela. Ahora hago cualquier esfuerzo y salgo a comprare una cerveza. Es mucho más rica y me nutre la barriguita.
Comunismo querido… no sé cómo agradecerte los extendidos cortes de luz que haces todos los días. Yo, que era adicto al trabajo, que estaba perdiendo mi vista a causa del monitor de la computadora, ahora aprendí a tomar pausas activas. La vida sin luz me ha hecho parte del beneficioso movimiento lento o “slow life movement”.
Comunismo querido… no sé cómo agradecerte el internet lento e intermitente. ¡Ahora ya no uso celular! ¡Converso con mis amistades viéndolas a los ojos! Ay, comunismo, vas de la mano con ese estudio de Harvard en donde dice que se envejece mejor teniendo tiempo de calidad con nuestros seres queridos. ¡Gracias a ti, lo estoy logrando! Además, no sabes cuánto te agradezco que mi hijo no tenga acceso a ver esos peligrosos retos de internet, como el juego de la “Ballena Azul”.
Comunismo querido… no sé cómo agradecerte el poco transporte público que hay en Venezuela. Ahora mi salud mejoró enormemente pues hago cardiovasculares todos los días caminando muchísimos kilómetros a todos lados.
Comunismo querido… no sé cómo agradecerte la falta de medicamentos en las farmacias y la precaria condición de nuestros hospitales públicos. Definitivamente es mejor la medicina preventiva, no la curativa. Como son tan caros la carne, el pan con gluten y las golosinas, ya no comemos porquería y por eso nunca nos enfermamos.
Comunismo querido… no sé cómo agradecerte que nuestros jóvenes ya no tengan profesores de física o química en sus liceos a causa de la fuga de cerebros. Gracias a ello estamos contribuyendo a la paz. Cualquiera sabe que fueron esas dos ciencias las causantes de la peor bomba conocida por la raza humana.
Comunismo querido… no sé cómo agradecerte la poca gasolina que hay en Venezuela. Gracias a ti estamos reduciendo la quema de combustibles fósiles y muy pronto lograremos revertir los efectos del calentamiento global. ¡Seguramente, muy pronto la activista Greta Thunberg emigre de Suecia para vivir en el ejemplar barrio de la Cota 905!

Comunismo querido, tras mucho pensarlo, ya sé cómo agradecerte. Lo haré viajando a otros
países. ¡Pero, ojo!, no será para vivir en ellos. Será para contarle a todo aquel que conozca, lo rico que se vive contigo.

¿Capitalismo salvaje o socialismo salvaje?

 

Por Reuben Morales

Dígame usted… ¿cuál sistema prefiere?

En los países de capitalismo salvaje, el modelo a seguir es el de un país muy grande, de economía poderosa y con un presidente capaz de quitar y poner gobiernos: Estados Unidos. En cambio, en los países de socialismo salvaje, el modelo a seguir es el de un país muy grande, de economía poderosa y con un presidente capaz de quitar y poner gobiernos: Rusia.

En los países de capitalismo salvaje, la cara oculta del gobierno son las grandes operaciones multinacionales de oferta y libre mercado. En cambio, en los países de socialismo salvaje, la cara oculta del gobierno son las grandes operaciones multinacionales de terrorismo y narco-lavado.

En los países de capitalismo salvaje, hay libertad de culto, pero el verdadero Dios es el dinero. En cambio, en los países de socialismo salvaje, no hay libertad de culto, pero el verdadero dios es el dinero.

En los países de capitalismo salvaje, puedes investigar al Estado, pero no a las corporaciones porque si no, te desaparecen. En cambio, en los países de socialismo salvaje, puedes investigar a las corporaciones, pero no al Estado porque si no, te desaparecen.

En los países de capitalismo salvaje, si te conectas bien, puedes llegar a ser millonario y convertirte en una de las familias dueñas del país. En cambio, en los países de socialismo salvaje, si te conectas bien, puedes llegar a ser millonario y convertirte en una de las familias dueñas del país.

En los países de capitalismo salvaje la banca puede dotarte de todo, pero si te equivocas con ella, quedas de patitas en la calle. En cambio, en los países de socialismo salvaje el Estado puede dotarte de todo, pero si te equivocas con ellos, quedas de patitas en la calle.

En los países de capitalismo salvaje, duermes muy poco porque te la pasas todo el día trabajando. En cambio, en los países de socialismo extremo, duermes muy poco porque te la pasas todo el día trabajando.

En los países de capitalismo salvaje, vives bajo la dictadura totalitaria de tu empleador (la empresa). En cambio, en los países de socialismo salvaje, vives bajo la dictadura totalitaria de tu empleador (el Estado).

En los países de capitalismo salvaje, el trabajo del pueblo va destinado a hacer millonaria a la élite política. En cambio, en los países de socialismo salvaje, el trabajo del pueblo va destinado a hacer millonaria a la élite política.

En los países de capitalismo extremo, el pueblo está molesto porque tiene poca capacidad de ahorro y acceso limitado a los servicios públicos, la salud y el transporte. En cambio, en los países de socialismo extremo, el pueblo está molesto porque tiene poca capacidad de ahorro y acceso limitado a los servicios públicos, la salud y el transporte.

En los países de capitalismo salvaje, el presidente termina su mandato más rico de lo que comenzó. En cambio, en los países de socialismo salvaje, el presidente termina su mandato más rico de lo que comenzó.

¿Leyó bien? Perfecto. Ahora, para decidirse por un sistema, lance una moneda. Si cae cara, vivirá en capitalismo salvaje. Si cae sello, vivirá en socialismo salvaje. Y dependiendo de cómo caiga esa moneda, su vida será completamente…

…idéntica.

¿?

Los webinars son los nuevos infomerciales

Por Reuben Morales

Cuando pensaba haberme librado de los cuchillos “Ginsu 2000”, del bolígrafo que escribe en la luna llamado “Space Pen” o de las cobijas “Snuggie”, volvió la fórmula del infomercial repotenciada y más sofisticada: Los webinar. Basta con conectarse a uno, para detectar en todos la misma estructura:
CAMBIARÁN TU VIDA PARA SIEMPRE: “Después de ver este webinar, ¡no serás el mismo! Lograrás la libertad financiera que tanto anhelabas y todos querrán ser como tú”. En pocas palabras, todo webinarista se cree Jesucristo: divide la vida de las personas en AW-DW (Antes del Webinar y Después del Webinar).
SUS CASOS DE ÉXITO SE CUENTAN EN MILES: Webinarista que se respeta, tiene más clientes que tiempo de vida. Siempre dicen cosas como: “Ya son más de 2500 las empresas que he asesorado en los últimos 3 años”. Y si divides 2500 entre 3, pues este tipo asesora dos empresas por día (y lo deben patrocinar Red Bull, Nescafé y el Cartel de Sinaloa, para mantener ese ritmo).
EL WEBINARISTA HABLA DE SU TRAYECTORIA CADA DOS MINUTOS: Uno entra a ver un webinar y termina aprendiendo más de la biografía del ponente que del tema. Y escucharlo, te hace sentir totalmente fuera de grupo. Según él, todo el mundo lo conoce, pero solo faltabas tú. Y lo logra, pues ahora sales del webinar regañando a tus amigos por no conocer al Brad Pitt de los webinar. En pocas palabras, en ese webinar te metió el güevinar.
TESTIMONIOS: Todo webinar debe presentar testimonios de gente curada por la Oración Fuerte del Espíritu Santo… (¡Ah, perdón!… por el webinar).
TIENE UNA OFERTA ESPECIAL SOLO PARA TI: El webinarista es una persona cuya hora-hombre es supercostosa, pero casualmente, por esta oportunidad única en la vida (y si te inscribes en los próximos minutos), ¡te dará una oferta del 80% solo para ti! Y si antes ibas a pagar mil dólares, ahora solo pagarás 200 (pero nunca te dice que ésa es su verdadera tarifa).
APLICAN EL COITUS INTERRUPTUS: Me he conectado a ver varios webinar en mi vida y todos me dejan con esa pornográfica sensación. Es como jugar con un niño que te presta sus juguetes y luego te los quita abruptamente. Ahora, no sé, pero cuando me pasaba eso en la infancia, en vez de querer seguir jugando con ese niño, lo que deseaba era mandarlo a la mismísima *$#”&%¡¿¡?. Además, uno acaba el webinar sintiéndose como en el final de un episodio del Batman de los ’60: “¿Seré capaz de ponerlo en práctica? ¿Lograré vivir de esto? ¡No se pierdan otro interesante episodio del webinar!”
¿Te quedó claro el símil entre los infomerciales y los webinar? Te lo pregunto, pues próximamente estaré dictando mi webinar “Cómo ser un webinarista exitoso”. Ya son más de 10 mil los webinaristas formados por mí en el último año. Hoy todos dan webinars hasta en el asteroide B612 y ganan cientos de miles de dólares haciendo lo que les gusta, donde les gusta y a la hora que les gusta. El costo del webinar es de 4 mil dólares, pero si te inscribes ya, te lo dejo en solo 500… ¡Sí!… ¡500 Bolívares!… ¿Qué esperas?… ¡Ah!… Y si te inscribes ya, te incluyo un set de cuchillos “Ginsu 2000”, un bolígrafo “Space Pen” y una acogedora cobija “Snuggie”.

Tip para no ofender a nadie por redes sociales

Reuben Morales    

Si quiere evitar polémicas con la jauría de ofendidos que actualmente habita en internet, le facilitamos la lista de las ÚNICAS comunidades que usted nunca debería ofender cuando diseñe su próxima publicación de redes:

La comunidad negra, judía, árabe, asiática, musulmana, católica, evangélica, Testigo de Jehová, Hare Krishna, clerical, chavista, opositora, madurista, petrista, kirchnerista, trumpista, uribista, amloísta, republicana, demócrata, de extrema derecha, neonazi, fascista, de extrema izquierda, comunista, socialista, de derecha light, de izquierda light, de centro derecha, de centro izquierda, nini, gay, lesbiana, bisexual, transexual, hermafrodita, ecologista, animalista, vegetariana, ovolactovegetariana, vegana, obesa, celíaca, invidente, sorda, muda, sordomuda, de usuarios Mac, de usuarios PC, de usuarios Android, de usuarios de software libre, pobre, millonaria, clase media, de habitantes de calle, estudiantil, docente, de padres y representantes, defensora de la educación privada, defensora de la educación pública, de buenos estudiantes, de malos estudiantes, de estudiantes con DDA, egresada de alguna universidad, de gente bella, de gente fea, de gente alta, de gente baja, bulímica, anoréxica, fitness, fashion, calva, de gente con pelo largo, de gente con pelo corto, de depilados, de no depilados, de tatuados, metalera, defensora del lenguaje inclusivo, defensora de la Real Academia de la Lengua Española, defensora de los métodos anticonceptivos, swinger, defensora del sexo sólo para reproducir, feminista, pro aborto, pro vida, de mujeres embarazadas, de solteros, de personas que no quieren hijos, prolactancia, pro fórmulas lactantes, proparto, procesárea, de niños, baby boomer, de la generación X, millennial, centennial, pro-Coca-Cola, pro-Pepsi, cervecera, vinera, whiskera, ronera, cafetera, tetera, fabricante de cervezas artesanales, campesina, terrateniente, indígena, vendedora de Herbalife, daltónica, miope, astigmática, alérgica, freak, geek, fan de Star Wars, trekkie, del Señor de los Anillos, de Harry Potter, emo, hipster, runner, yogui, de coaches, positivista, hater, emprendedora, empleada, sindical, de community managers, de influencers, de militares activos, veterana de guerra, de desplazados, inmigrante, venezolana en el extranjero, guerrillera, de pacientes oncológicos, de familiares del paciente oncológico, de sobrevivientes del cáncer, seropositiva, de familiares de la gente con retraso, discapacitada, huérfana, abusada sexualmente, hincha de un equipo de fútbol, de expresidentes, de ministros, de diputados o senadores, privada de libertad, enchufada, reguetonera, reguetonera enchufada o reguetonera enchufada que tiene hijos, entre otras.

Ahora monte el contenido. Eso sí, no espere ni un “like”. Su publicación será tan aburrida, que no subirá ni un seguidor. ¿O sí? Quizás usted se convierta en el fundador de la primera comunidad de quienes no ofenden a nadie. Y ojalá en un futuro, nadie los ofenda a ustedes.

Guerrero ninja fronterizo

Por Reuben Morales


Ni un examen de Química Orgánica, ni uno de Ecuaciones Diferenciales fueron tan difíciles para mí como responder a esta pregunta: “¿Y dónde va a pasar mi hijo Tobías sus vacaciones?”. Pues al día de hoy, ni el sistema capitalista ni el socialista han logrado que las vacaciones de ellos coincidan con las de nosotros, sus padres.
En el caso de Tobías, decidimos que pasara un mes en Bogotá. Para ello la opción de viaje más accesible fue atravesar a pie la frontera colombo-venezolana. Una odisea que en sí misma, da para sacar un programa de televisión llamado “Guerrero Ninja Fronterizo”. Pues si creía que “Guerrero Ninja Americano” era más difícil que salirse de un grupo de WhatsApp, es porque usted jamás ha sacado a un niño de Venezuela, por la frontera, sin la compañía del otro representante. Ahí entiende que “Guerrero Ninja Fronterizo” y “Guerrero Ninja Americano” constan, exactamente, de las mismas etapas:
ETAPA 1: EVITE CAER EN LAS AGUAS DE LA CORRUPCIÓN.
Para sacar el permiso de viaje de menores, fuimos a una Notaría. Allí nos dijeron que el trámite se comenzaba por Extranjería. Entonces fuimos a Extranjería y nos dijeron todo lo contrario. Cuando volvimos a la Notaría, finalmente apareció un alma piadosa y nos dijo: “Claro, aquí es” (lo cual me irritó, pues ya había sacado dinero del banco para sobornar gente y ahora nadie me pedía nada).
ETAPA 2: FORTALEZA DE LA PARTE SUPERIOR DEL CUERPO.
Ya teníamos todo. Lo único, es que el pasaporte del niño estaba vencido, ¡pero no importa! ¡Colombia acepta pasaportes venezolanos vencidos! Entonces llegamos a la frontera y el reto de probar la fuerza de la parte superior del cuerpo comenzó. Constaba de atravesar el puente fronterizo con el tronco, el cuello y los ojos mirando hacia Colombia, como un robot, mientras repetía el mantra: “Que el Guardia no nos mire, somos invisibles, la fuerza está conmigo…”
ETAPA 3: LA PRUEBA DEL AGARRE.
Justo cuando salíamos del suelo patrio y en mi cabeza comenzaba a cantar “¡Libre soooy!… ¡Libre soooy!”, escuché: “¡Epa!… ¡El del niño!”. ¡El Guardia nos había visto! ¡No éramos invisibles! Ahora debía superar la prueba del agarre: agarre bien al niño, agarre bien la maleta y agarre bien la billetera. Estábamos a punto de hablar con un Frankenstein compuesto por partes de Al Capone, Pablo Escobar y Windows 98.
ETAPA 4: LA ESCALADA FINAL.
El Guardia nos revisó los papeles y dijo: “Este permiso no es válido y el pasaporte está vencido. No pueden pasar”. Inmediatamente me volví más meloso que Bob Esponja y empecé la escalada de la manga de su uniforme, suplicándole nos dejara pasar, pero qué va. Me di por vencido. Entonces apareció un ser fronterizo (que ahora, imagino, debe ser amigo de Guaidó) y nos dijo: “Los paso por 60 mil pesos”. Bueno, era gastar eso o pasar una noche en un bello resort “menos 5 estrellas” de la paradisíaca Boca de Grita. Accedí al servicio y el señor inmediatamente se convirtió en la capa de invisibilidad de Harry Potter. Salimos de Venezuela y ni nos vieron. Llegamos luego al lado colombiano del puente y el policía me dijo:
—El pasaporte del niño está vencido.
—¿Y no y que los aceptan así?
—No.
—Ay, señor, por favor…
—Bueno, usted dirá.
—Mmm… ¿Le sirven 10 mil pesos?
—Mmm… sí.
—Pero tengo un billete de 20…
—¡Tranquilo, sumercé, tenemos vuelto!
¡Lo logramos! ¡Llegamos al Monte Midoriyama (conocido en “Guerrero Ninja Fronterizo” como el Monte “Aminomellama”)! Una cumbre en donde los tres mejores premios son tener agua, tener luz y tener la respuesta a una de las preguntas más difíciles de la vida:
“¿Y dónde va a pasar mi hijo Tobías sus vacaciones?”.

Tip para no ofender a nadie por redes sociales

Reuben Morales

Si quiere evitar polémicas con la jauría de ofendidos que actualmente habita en internet, le facilitamos la lista de las ÚNICAS comunidades que usted nunca debería ofender cuando diseñe su próxima publicación de redes:

La comunidad negra, judía, árabe, asiática, musulmana, católica, evangélica, Testigo de Jehová, Hare Krishna, clerical, chavista, opositora, madurista, petrista, kirchnerista, trumpista, uribista, amloísta, republicana, demócrata, de extrema derecha, neonazi, fascista, de extrema izquierda, comunista, socialista, de derecha light, de izquierda light, de centro derecha, de centro izquierda, nini, gay, lesbiana, bisexual, transexual, hermafrodita, ecologista, animalista, vegetariana, ovolactovegetariana, vegana, obesa, celíaca, invidente, sorda, muda, sordomuda, de usuarios Mac, de usuarios PC, de usuarios Android, de usuarios de software libre, pobre, millonaria, clase media, de habitantes de calle, estudiantil, docente, de padres y representantes, defensora de la educación privada, defensora de la educación pública, de buenos estudiantes, de malos estudiantes, de estudiantes con DDA, egresada de alguna universidad, de gente bella, de gente fea, de gente alta, de gente baja, bulímica, anoréxica, fitness, fashion, calva, de gente con pelo largo, de gente con pelo corto, de depilados, de no depilados, de tatuados, metalera, defensora del lenguaje inclusivo, defensora de la Real Academia de la Lengua Española, defensora de los métodos anticonceptivos, swinger, defensora del sexo sólo para reproducir, feminista, pro aborto, pro vida, de mujeres embarazadas, de solteros, de personas que no quieren hijos, prolactancia, pro fórmulas lactantes, proparto, procesárea, de niños, baby boomer, de la generación X, millennial, centennial, pro-Coca-Cola, pro-Pepsi, cervecera, vinera, whiskera, ronera, cafetera, tetera, fabricante de cervezas artesanales, campesina, terrateniente, indígena, vendedora de Herbalife, daltónica, miope, astigmática, alérgica, freak, geek, fan de Star Wars, trekkie, del Señor de los Anillos, de Harry Potter, emo, hipster, runner, yogui, de coaches, positivista, hater, emprendedora, empleada, sindical, de community managers, de influencers, de militares activos, veterana de guerra, de desplazados, inmigrante, venezolana en el extranjero, guerrillera, de pacientes oncológicos, de familiares del paciente oncológico, de sobrevivientes del cáncer, seropositiva, de familiares de la gente con retraso, discapacitada, huérfana, abusada sexualmente, hincha de un equipo de fútbol, de expresidentes, de ministros, de diputados o senadores, privada de libertad, enchufada, reguetonera, reguetonera enchufada o reguetonera enchufada que tiene hijos, entre otras.

Ahora monte el contenido. Eso sí, no espere ni un “like”. Su publicación será tan aburrida, que no subirá ni un seguidor. ¿O sí? Quizás usted se convierta en el fundador de la primera comunidad de quienes no ofenden a nadie. Y ojalá en un futuro, nadie los ofenda a ustedes.

Reuben Morales

Todos tenemos un amigo especializado en enviarnos notas de voz de WhatsApp que duran algo así como 5:46. Fenómeno ante el cual, la Organización Mundial de la Salud debería declarar ya mismo una pandemia. De hecho, si Manuel Carreño estuviese vivo, ya hubiese incluido en su “Manual de Urbanidad y Buenas Maneras”: “Una nota de voz de WhatsApp no debe exceder el minuto”. Pues estemos claros: si duran 0:59, son como una prenda de ropa a 9,99. Obviamente cuesta 10, pero uno igual cae en el truquito mental y la compra.

Sin embargo, le ayudaremos a combatir este horrible mal ante el cual, aún, no se puede escapar como en YouTube; donde puedes acelerar la velocidad del video y verlo en la mitad del tiempo. ¿Cuándo WhatsApp creará algo similar? Por ello, le brindaremos estrategias para saber cómo lidiar con esas notas de voz que duran algo así como 5:46.

Lo primero es saber identificar cuándo viene una. Si usted toma su teléfono y observa que un contacto de su WhatsApp dice “Grabando audio… Grabando audio… Grabando audio”, ¡prepárese! Se viene el equivalente a una cadena de Chávez condensada en una sola nota.

Cuando llegue la grabación, que en efecto dura 5:46, no se estrese. El segundo paso es saber a qué se debe la duración. Por un lado, es porque seguramente abundan muchos “eeehhh” y “aaaahh” de la persona divagando entre ideas. Si no es eso, es la persona subestimándole y repitiéndole la misma información varias veces y de forma distinta, como: “Entonces ya sabes: cuando llegues, me llamas. Necesito me eches un ring apenas estés allí. Eso es bajándote del carro y llamándome”.

Como tercero, juegue a lo siguiente: imagine que su amigo tiene un podcast y ése es el nuevo episodio. Si no, piense mal y asuma que su amigo tiene una alianza secreta con los malandros de la zona y justo planificó inmovilizarlo por 5:46 minutos para que puedan robarlo fácilmente.

Cuarto: prepare bien la ocasión. Antes de oír esos 5:46, sírvase un trago, abra una bolsa de maní y siéntese en una silla cómoda. Llegó el momento de escuchar la nota. Con cada segundo escuchado, sabemos que usted morirá lentamente por dentro. De hecho, aprovechamos para pedirle a esos científicos expertos en saber cuánto tiempo de vida quita un cigarrillo, averiguar cuántos días de vida pierde uno por cada nota de voz larga escuchada en WhatsApp.

Para terminar, como usted desea vivir plenamente sin malgastar su precioso tiempo, entonces preste atención a este gran consejo de vida que lo vacunará de toda nota de voz larga en WhatsApp. Le va a dar “play” a la nota de voz. A su amigo le llegará el respectivo doble “check” azul de que la está escuchando. Inmediatamente deténgala. Ahora grabe una nota de voz diciéndole a su amigo: “Pana, disculpa, por alguna razón tu nota de voz no se escucha nada. Salen esos 5 minutos 46, en silencio. ¿Me la puedes volver a grabar?”. Repita cuantas veces sea necesario y listo. ¡Adiós amigo especializado en enviarnos notas de voz de WhatsApp que duran algo así como 5:46!

Los empleados
públicos deberían beber en el trabajo

              Reuben Morales

Me disculpan la falta de humildad, pero cuando mi cerebro parió esta idea me hizo sentir tan genio como Arquímedes o Newton (aunque dado lo inmoral, en verdad me siento como un Martin Luther King de Cúcuta). Es que después del fuego, la rueda, la imprenta, el teléfono, el automóvil, el avión y el internet; éste sería el concepto más idóneo para revolucionar esa burocracia de Estado, donde ni siquiera se atreven a hacer un programa los más arriesgados conductores de canales como Nat Geo Wild o Discovery.

Si los empleados públicos tuviesen incentivos en licor por cada trámite realizado, no sélo los harían rápido, sino dándonos un trato cinco estrellas. Solo imagine conmigo: en todos los ministerios nos recibirían promotoras y promotores de whisky llevándonos a esperar breves tiempos de cinco minutos, pues todos los funcionarios se desvivirían por atendernos rápido para así recibir más licor.

Ya no nos llenaría de miedo el saber que llegó nuestro turno para pasar a la taquilla. Por el contrario, uno iría con la misma alegría con la cual se acerca a la barra de un local. Y estando ya frente al funcionario, éste lo vería a uno con brillantes ojos de emoción, una tremenda sonrisa y diría:

-¿Esta partida es seca?

-Para nada, amigo. Lo único es que faltan cinco para las doce y viene su hora de almuerzo.

-Hermanitoooo, yo como o bebo. Y como ya empezamos a beberrrrr, ¡no hay almuerzo!

-¡Salud por eso!

-¡Yo le saco ese pasaporte porque usted es mi a-mi-go!… Es más… acércate… acééééércate… aprovecha y sácate tres de una porque llegó material y no sabemos cuándo vuelva.

-¿Y cuánto le debo?

-Tranquiiiiiiiilo… deja esa vaina así… hoy por ti, mañana por mí.

Ésta incluso sería la solución para tener empleados públicos con iniciativa, pues borracho que no arregla el mundo, no es borracho:

-Brooootherrrrrrrrr… toma tu pasaporte nue-vo.

-¡Salud por eso!

-¡Salú!… Y más bien disculpa la demora… Pa’ la próxima te sale fissssss… ra-pi-di-to… porque yo tengo una idea pa’ que los pasaportes salgan ra-pi-di-to y no te tengas que echar el viaje pa’ acá. ¡Ven!… ¡Ven a-cá!… Escucha esto: ¡Que te lo manden por PDF, tú lo imprimas en tu casa y venga con un código QR para todos los aeropuertos del mundo!… ¡¿Qué taaaaal?!

¿No suena hermoso? Por eso tomé el riesgo de probar la idea yo mismo. Fui a sacarme el pasaporte y llevé vasos plásticos, una cabita con hielo y una botella de whisky 12 años para darles traguitos a todos los funcionarios presentes.

Una vez en el sitio, llegó mi turno con el funcionario. Le serví un traguito en las rocas para agilizar las cosas y se lo acerqué muy sutilmente, dejando que el hielo se encargara de expedir ese ahumado aroma del whisky. El funcionario levantó la mirada… lo vio… me vio… se paró violentamente, manoteó el trago, lo regó por el piso, me jaló por la camisa, me sacó a empujones del edificio y me gritó frente a todo el mundo: “¡Qué falta de respeto es ésa para un funcionario público de esta envestidura, chico!… ¡Aquí bebemos, mínimo, 18 años!”.

Fui derrotado. Lo sé. La burocracia pudo más que yo. Pero no me rendiré. Las grandes revoluciones necesitan hombres tercos y soñadores. Por eso me encomiendo ya mismo a Martin Luther King y sigo mi sueño con la misma pasión del primer día, aunque solo cambiando su célebre frase “I have a dream”, por otra mucho más acorde al Martin Luther King de Cúcuta: “I have a drink”.

Reuben Morales y Juanette

Si el arte del cortejo ya era difícil de por sí, enamorar a una feminista pone este reto del apareamiento humano en un nivel 2.0. En otras palabras, es como si el cortejo fuese un videojuego que anteriormente jugabas en nivel “Easy” y ahora debes jugarlo en nivel “Hard”.

Por ello, para iniciar esta fase de galanteo, evite ir al encuentro con su amada feminista vistiendo alguna prenda azul. Eso lo asociaría inmediatamente con el Movimiento Provida. De hecho, si piensa llevarle algún regalo, le recomendamos peluches de Hulk, Shrek o Yoda, pues todos tienen el color del Movimiento Feminista. Si acaso opta por llevarle una mascota de regalo, entonces dele una pecera con un caballito de mar. Como es hermafrodita, lo hace el animal más inclusivo del planeta. Así, una vez se encuentra con ella, salúdela con un beso en la mejilla e inmediatamente dele un beso en la otra para que ésta también se sienta incluida.

Al comenzar a hablar con ella, tenga en cuenta algo. Cortejar a una feminista es como lidiar con un agente del FBI: “Cualquier palabra que diga puede ser usada en su contra”. En tal sentido, sepa cómo expresar su cariño, pues cualquier muestra de amor podría ser motivo de ofensa. He aquí una lista de esas frases en donde usted expresa cariño, pero ella interpreta lo contrario.

USTED: “Te invito a cenar”.

ELLA: “Yo gano mi propio dinero para pagarme mi propia comida”.

USTED: “Estás bella”.

ELLA: “No me ates a cánones estéticos del heteropatriarcado”.

USTED: “Quiero pasar mi vida a tu lado”.

ELLA: “Eso es esclavitud”.

USTED: “Pareces una princesa”.

ELLA: “Eso es llevarme de vuelta al Medioevo, donde había cinturones de castidad y la Inquisición me quemaba por bruja”.

USTED: “Esta noche te quiero consentir”.

ELLA: “Yo me puedo consentir sola”.

USTED: “Quiero pedir tu mano”.

ELLA: “Yo no soy propiedad de mi papá”.

USTED: “Bailemos esta canción”.

ELLA: “Yo bailo si yo quiero y no porque tú me lo indiques. Además no quiero bailar un género donde tú lleves el ritmo y yo deba obedecerte”.

Por ello, cuando le hable, incluya palabras subliminalmente seductoras para una feminista con el fin de ablandar su corazón. Diga frases como:

“Ese plan mejor lo ABORTAMOS”.

“La estructura de esa casa NO TIENE SOSTÉN”.

O solo diga oraciones con la mayor cantidad posible de “e” para sonar bien inclusivo, como: “¿Pretendes mecer ese bebé el trece de este mes?”.

También tenga muy en cuenta lo siguiente: al cortejar a una feminista, el tamaño sí importa… ¡El tamaño de la frase utilizada para referirse al machismo, ojo! Cuanto más larga sea ésta, más prendada quedará ella. Por tanto, no solo diga “machismo”. Mejor diga “machismo heteropatriarcal opresor coactivo subyugador ahogador censurador despótico tiránico discriminador arbitrario dominante autoritario… y tonto”.

Sin embargo, no todo es dificultad al momento de cortejar a una feminista. De hecho podría ser lo mejor para su vida. Las feministas estimulan la holgazanería. Nos ayudan a ahorrar dinero, pues siempre pagan lo suyo. Tampoco les gustan los “hombres perchero”. Nada de ayudarlas cargando bolsas o abrigos. Así mismo, usted puede ser olvidadizo con los detalles y ella seguirá contenta. Eso de “Llámame cuando llegues a tu casa”, no aplica. Eso es un método de control y supresión de su libertad.

En ese instante usted sentirá que este videojuego de seducir a una feminista se le pondrá en modo “Easy”. No obstante, cuando menos se lo espere, la feminista olvidará su rol inconscientemente y su instinto le pedirá cariño y protección. Entonces ella le dirá: “¿Pero tú me quieres? Porque no pareciera”. Es allí cuando el videojuego retorna a su versión más analógica e inevitablemente se vuelve a poner en nivel “Hard”.

Cómo regañar a un millennial en el trabajo

 

Reuben Morales

Ninguna técnica probada hasta ahora le funciona, ¿verdad? ¿Si les corrige se ofenden? ¿Usted siempre es el equivocado? ¡Tranquilo! En el Centro de Investigaciones de la Universidad de la Vida, hemos desarrollado dos modelos para que usted sepa cómo regañar a un millennial en ambientes laborales. El primero de ellos es el Progresista y el otro, el Fascista. Si desea meter en cintura a estos especímenes para mantener el negocio vivo, copie los siguientes patrones al pie de la letra y todo saldrá bien.

MODELO PROGRESISTA PARA REGAÑAR A UN MILLENNIAL EN EL TRABAJO:

Evite enviarle una nota de voz larga por WhatsApp. Cuando superan la barrera del minuto, ya ellos olfatean que es un regaño. Tampoco hable con éste en la oficina. Mejor cítelo en un café que esté de moda y compre las bebidas primero. Luego diríjanse a una mesa que esté al lado de un enchufe. Así éste podrá conectar sus dispositivos electrónicos y evitar estresarse. Dicho esto, entonces comience a hablar en un tono muy sumiso y conciliador:

“Antes que nada quiero darte las gracias por haber sacado tiempo de tu apretada agenda para venir. Si quieres revisar el teléfono mientras te estoy hablando, dale tranquilo… o tranquila… o tranquile… como tú te sientas. Yo te respeto. Si acaso te incomoda que te hable, también podemos seguir sentados frente a frente, pero hablamos por WhatsApp. Como te sea cómodo, pues. Yo te acepto como eres. Sabes que me encanta tu trabajo. De tantas personas que he visto en redes, tú eres el más duro. Tu capacidad de pescar tendencias es admirable. Además, que nunca te había dicho que gracias a los seguidores que tienes en Instagram, nuestras ventas aumentaron muchísimo.

“Sin embargo, a veces lamento que no vendamos más. Y eso no pasa porque estés haciendo mal tu trabajo, para nada. Tú sabes que ahorita estamos en Mercurio Retrógrado y eso es un fenómeno que incluso afectaba hasta al mismo Steve Jobs en su mejor momento. Pero hay un pequeño tema del que te quiero hablar… bueno, pequeñito… una bobadita, pues. ¡Ojo! No te lo vayas a tomar a mal. Es más, si quieres otra bebida, pedimos más. ¿O prefieres comer? Lo que tú digas. Aquí la estrella eres tú. Bueno, si no, seguimos…

“El asunto es que últimamente (y esto lo digo sin ánimos de ofenderte) no has entregado las cosas bajo los lineamientos que pedimos. ¡Ya va!… ¡ya va!… No digas nada todavía. No es lo que estás pensando. Es para decirte que los equivocados hemos sido nosotros, no tú. Y precisamente por eso es que me estoy reuniendo contigo.

“Es para preguntarte qué cambios sientes deberíamos hacer. Lo que tú digas, créeme lo aplicaremos en toda la organización para reestructurar nuestras 50 sucursales mundiales con sus 5,000 empleados. Queremos hacer las capacitaciones ya mismo. De hecho, estaba pensando que nos recomendaras cuáles son los tutoriales de YouTube más idóneos para entrenarnos en el próximo cambio de cultura de la empresa.  

“Aunque bueno, tú también lo evalúas. Si tú ves que todos estos cambios de fondo pueden llevarse meses y dinero, quizás sea más práctico que entonces tú hagas pequeños ajustes en tu trabajo. Como tú lo veas. Mi prioridad es que tú estés bien. No quiero que te sientas incómodo. Es más, de hecho, pensé que ahora puedes trabajar desde casa, porque tienes razón. Necesitas descansar más. Seguro desde allá aumentarán las ventas, pues estarás en tu zona de confort”.

MODELO FASCISTA PARA REGAÑAR A UN MILLENNIAL EN EL TRABAJO:

“¡Me cansé! ¡Te lo he dicho cuarenta veces y sigues cometiendo los mismos errores! ¡Si vuelve a pasar, te despido!”

Ahí le dejamos los dos modelos más probados. La verdad, al final no importa si usted escoge uno o el otro. El resultado siempre será el mismo. Ninguno de los dos le funcionará, ellos saldrán ofendidos y usted seguirá siendo el equivocado.

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